Thore Sundermeyer 

Hasta los veinte años pintaba cuadros figurativos, muchos estudios anatómicos, sobre todo dibujos. En 2018, empecé a cambiar mi estilo, primero dibujé figuras con un énfasis en los pies. No es que se trate de un fetiche, sino que las manos y los pies tienen una historia. Me gustan las figuras completas pero la expresión de la cara toma demasiada importancia, por lo que comencé a dibujar figuras sin cabeza. Por eso al final tienen solo pies y manos. Así se les da mayor importancia.

Solas

Ganador del concurso Cuento Surrealista del Museo Leonora Carrington San Luis Potosí 2021

Daniel Eduardo López 

Francisca, mi hija, terminó el secundario en diciembre pasado, y mi tía, que quería

conocerla, pidió que fuéramos a visitarla.
—Venite en marzo, cuando se vayan los turistas —dijo.
En lugar de las sierras hubiera preferido el hotel del gremio en Necochea. O el sur,

no sé. Un paisaje sin recuerdos. Pero ahorrar la estadía me venía bien y, además,

Francisca se entusiasmó con la historia de la bruja que se convierte en jote, que mi vieja le había metido en la cabeza.

reclaiming fragments - the mining of the psyche 

Por Melanie Gritzka del Villar

 

 

My three-month artist residency at the Leonora Carrington Museum in San Luis Potosí, Mexico, culminated in the final exhibition ¨Ghosts of San Luis Potosi¨ (7th November 2019 to 23rd February 2020).

 

What had initially started out as an idea to investigate the relation of the mining towns of San Luis Potosí with the galleon trade between Mexico, Spain and the Philippines evolved into a much more personal and surreal exploration. Unprocessed trauma from childhood had finally caught up with me and was compounded with the sudden passing of both my stepfather and biological father during the residency. The weight of these events caused me to descend into a state of heavy despair, one that made me empathize with Leonora Carrington’s ¨descent into madness¨[1] in 1940, which Carrington wrote about in her autobiographical fiction piece ¨Down Below¨...

Leonora Carrington

o el misterio inagotable

“Esta es la casa de la Esfinge”

Edward James

 

 

Con estas palabras, colocadas a la entrada de la casa de Leonora Carrington, el mecenas Edward James anuncia el carácter enigmático, mágico, de la obra de su amiga artista. Por su parte, el escritor mexicano Carlos Fuentes la llamó ‘sortilegio irónico’ en uno de sus textos. Parecen descripciones adecuadas del mundo de una artista que pobló su universo creativo de seres fantásticos, a menudo medio camino entre animal y humano. Estos híbridos habitan paisajes cargados de un simbolismo vasto, que va de lo personal a lo cósmico, alimentado por la lectura voraz de las mitologías del mundo, la alquimia y el gnosticismo.

Flight

Por Constance Jones

 

 

El grabado de título Flight, con medidas de 51 x 43 cms y con la edición 17/60 elaborada en el año 1998, es una de las pieza incluidas en la serie Beast del último periodo creativo (1980-2011) de la artista Británica-Mexicana Leonora Carrington, y se encuentra actualmente en exhibición en el Centro de las Artes de San Luis Potosí, México.

 

Al ver por primera vez la pieza, se observa en apariencia una persecución con personajes fantásticos, pero al ir analizando a cada uno de ellos y conociendo la vida de la autora es posible interpretarlo como un episodio onírico de su pasado, en el que se ve a un hombre de aspecto peludo, mostrando angustia en su rostro, corriendo como si volara y con un gato sobre su espalda, arriba de su cabeza se ve una aureola, quizás demarcando al personaje bueno, y sobre su cuello cuelga un amuleto con un extraño símbolo. Por detrás, aparece una enorme bestia que se mueve con prisa, mostrando sus grandes y temibles garras con un piercing en forma de tridente colgando de su nariz. El hombre peludo huye de la bestia dentro de una turbulencia de líneas que siguen un rumbo y a la vez se yuxtaponen en ciertas zonas creando un cerco sin salida.

A Tiempo

Ganador del concurso Cuento Surrealista del Museo Leonora Carrington San Luis Potosí 2020

Fernando Tamariz

Esta mañana encontré tiradas junto a mi cama unas cinco de la tarde.

Primero traté de asegurarme de que fueran mías. Nunca me ha gustado quitarle el tiempo a nadie. Las olí. Un fuerte aroma, un poco rancio, me lo confirmó.

No eran las cinco de la tarde de ayer ni las de antier porque recordaba muy bien haberlas vivido, y además, la consistencia de las que hallé, era de una innegable frescura. No tenían todavía esa textura idealizada y borrosa que tienen las horas cuando se hacen viejas. Debían llevar poco tiempo en el suelo.

Vientos de un Microsueño

En marzo de 2018, el compositor y artista sonoro Ivan Sánchez creo la pieza Vientos de un microsueño para el Museo Leonora Carrington San Luis Potosí. En esta composición, Sánchez utiliza los instrumentos microtonales del compositor de vanguardia Julián Carrillo para crear ambientes sonoros que acompañan a los cuentos del libro Leche de sueños de Leonora Carrington.

 

MLC: me parece que tu obra ahonda en el concepto del audiolibro. Es una narración de los cuentos de Carrington, pero también una pieza sonora que pone en dialogo a la artista con la obra de un compositor mexicano, Julián Carrillo, y con tu propia obra ¿Cuál fue el resultado de este encuentro entre artistas?

 

Ivan Sánchez: Me parece muy interesante tu percepción de la pieza, un trabajo que pueda acercarse al concepto de audio libro por la conexión entre literatura y música pero que se traslada hacia otras manifestaciones del arte sonoro como la poesía sonora o a la música escénica pero presentada a través de bocinas en una sala de museo. De inicio supe que la obra de Leonora Carrington podría ser acompañada con sonoridades de tipo contemporáneo, sin embargo el reto era encontrar un mecanismo que pudiera amalgamarse a las imágenes surrealistas y a una temporalidad ambigua; los pianos metamorfoseadores de Julián Carrillo (construidos a principios de los 50´s), me parecieron el mejor vehículo para crear paisajes oníricos que acompañaran las historias e intensificaran las potentes imágenes descritas en los cuentos. De esta forma, mi participación en la creación musical fue prácticamente un fluir conducido.