Leonora Carrington

Luz en la pintura de la posguerra


Leonora Carrington (Lancashire, Inglaterra, 1917 – Ciudad de México, 2011) fue una de las artistas más prominentes del movimiento surrealista. Produjo pintura, escultura, grabado, textil, joyería; y escribió dramaturgia, novela, y cuento. Se relacionó con los artistas surrealistas más destacados de su época, entre ellos Max Ernst, Remedios Varo, André Breton y Luis Buñuel.

Carrington produjo obras que mezclan la autobiografía y la ficción, lo cotidiano y lo mágico. Sus obras están pobladas por seres fantásticos, a menudo animales intermediarios que nos refieren a la mitología celta, el hermetismo, la cábala y la literatura fantástica.



Nacida en 1917 en Lancashire, Inglaterra, Carrington creció rodeada de mitos celtas. Se los contaban su madre Maureen Moorhead, su abuela y su nana, todas ellas irlandesas y proclives a la fabulación. Entre otras cosas, le hablaban de las antiguas razas míticas de Irlanda, con quienes los Moorhead decían haber convivido en los campos y caminos. 

Su padre, Harold Wilde Carrington, era en cambio un exitoso hombre de negocios, quien se oponía férreamente a la fantasía y a los intereses artísticos de su hija. Lo que él esperaba era que, tras debutar con un baile en el lujoso hotel Ritz de Londres, y ser presentada en la corte Real de Jorge V, Leonora encontraría un esposo y un futuro cómodo entre las altas clases sociales.


No sería así. Cómo su padre, Leonora poseía un carácter inquebrantable.



Tras una cena en Londres, Leonora se enamoró de Max Ernst, uno de los artistas más destacados del movimiento surrealista. En el París de los 1930s se integró al grupo surrealista de Andre Bretón, y convivió con artistas como Salvador Dalí, Joan Miró, Many Ray, Pablo Picasso, Lee Miller y Luis Buñuel. Los surrealistas la recibieron como una de sus principales musas y aclamaron su talento, propiciando así el desarrollo de su obra.

Fue un periodo idílico para Leonora Carrington, quién tras un año en París, escapa al sur de Francia con Ernst y se instala en St Martin-d´Ardèche. Las rampas y muros de la casa que comparten se vieron cubiertas de criaturas fantásticas, figuras que tenían la función de protegerlos de las intromisiones de la esposa de Ernst y de otros surrealistas. Ernst le enseña técnicas como el frottage, que consiste en colocar un papel sobre un objeto, frotarlo con un lápiz, y así transferir la textura del objeto al papel. Esta y otras técnicas servían a los surrealistas como punto de partida para realizar sus obras.

El romance de Carrington y Ernst fue interrumpido por el avance de la Segunda Guerra Mundial. Ernst fue arrestado y Leonora escapó a España con unos amigos preocupados por el deterioro de su estado mental.

Fue internada en un hospital psiquiátrico en Santander y más tarde su familia quizo transferirla a un segundo hospital en Sudáfrica. De camino en Lisboa, Leonora consiguió escapar de su enfermera y acudió a la embajada mexicana donde Renato Leduc, poeta y diplomático, se casó con ella para que pudiera escapar de Europa, de la guerra, y de la influencia de su padre.

La pareja pasó un año en Nueva York, donde Carrington se reencontró con un buen número de surrealistas. Carrington llegó a México en 1941, y poco tiempo después se divorció amigablemente de Leduc. Por ese entonces escribió Abajo, texto que recoge sus experiencias en el psiquiátrico de Santander. Convivió con varios surrealistas europeos que se refugiaron en México gracias a las generosas políticas migratorias del presidente Lázaro Cárdenas. Entre ellos estaban Wolfgang Pasen y Alice Rahon, José y Kati Horna, Benjamin Peret y Remedios Varo, quién será su intima amiga. Trabó amistad también con el mecenas Edward James, quién fue uno de sus mayores coleccionistas. Se relaciona también con artistas mexicanos, entre ellos Frida Kahlo, Diego Rivera, y escritores como Carlos Fuentes y Octavio Paz.


En México, Carrington desarrolló plenamente su potencial artístico y formó una familia al lado del fotógrafo húngaro Emir ‘Chiki’ Weisz, con quien tuvo dos hijos, Pablo y Gabriel. Con excepción de algunos años en Nueva York y Chicago, Carrington pasó el resto de su vida en México. En los 1970s, Carrington se unió al movimiento feminista en México y produjo el poster ‘Mujeres Conciencia’. En sus últimos años, se dedicó principalmente a la escultura. Murió a los 94 años de edad en 2011.